miércoles, 1 de febrero de 2017
FRAGMENTO DEL PRIMER CAPÍTULO
Cuando leo me siento bien, como embobado, como ensimismado, absorto y concentrado. La lectura me entretiene y me humaniza. Imagino que en el futuro se descubrirán nuevas maneras de lograr ambas cosas. Avanzar en el terreno de las ciencias y las matemáticas nos va a proporcionar mayor visión para entender el funcionamiento del Mundo, sus leyes naturales y el Universo. La pregunta que me hago es si también van a cambiar las leyes sociales y desaparecerán las desigualdades. Yo tengo plena confianza en el futuro de la Humanidad, presiento que las cosas van a mejorar para todos. Lo que dicen que ha sucedido en Francia ha iniciado un camino hacia la igualdad que puede ser imparable. Mi tío dice que la incipiente transformación de las normas actuales va a desembocar en la pérdida de los privilegios de la nobleza, aunque no sabe si del clero también. Aquí no da la impresión de que ejerzan influencia los acontecimientos del país vecino; yo veo muy tranquilos a los duques y a su familia.
Me dirijo hacia mi padre y veo su rostro ajado por la edad, la expresión de sus ojos denota conformidad y resignación. A lo mejor si perteneciésemos a la nobleza nuestro aspecto tendría otros tintes: buena planta, buen ropaje, temple. Aunque también pienso que ahora, considerando lo acaecido en el país galo y siempre que sea cierto lo que cuentan, no sé si prefiero ser noble.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario